A partir de hoy podría hacer un dibujo por día durante 30días, hasta el día 20 de diciembre. O podría escribir cada día durante un mes
largo, hasta el día 21, mirando las coincidencias con lo escrito y sucedido hace exactamente un año, día por día, durante los últimos 30 días antes del fin del mundo.
¿Hasta adónde alcanza el poder de esa onda?
Hay algo mágico en los números y las repeticiones. La soledad
de los números primos. El premio a quien descubra el próximo, el más largo
hasta el momento tiene una longitud que se representa en una potencia de dos, con ocho dígitos si no me equivoco, y el resultado es una serie de números que marea. Si se escribiera ese número primo completo,
llenaría páginas y páginas, hasta alcanzar el grueso de un volumen de Harry
Potter (atención al libro elegido). Son un misterio los números primos.
Todo está en la amplitud, período y frecuencia de las ondas,
de las órbitas sincrónicas. En un mes se cumple el aniversario del fin del
mundo, ¿se dieron cuenta? Yo celebro que esa ola nos haya acercado, celebro las
personas que compartieron té, galleta, panqueca, un pancito morado. Un mes para
celebrar, hasta el solsticio, ¿en qué hemisferio lo celebrarás?
Quiero empezar un viaje alrededor del mundo, tejer con mi
itinerario, línea pespunteada sobre el mapa que gira.
Multiplicamos por siete la edad del perro. Asumimos que si
vive más rápido, todo su tiempo es un resorte comprimido, la espiral de la
relojería.
Forzar la entrada a la catedral amorosa de los grillos entre
las hierbas angelicales, metiéndonos en el acelerador del tiempo: Robert Wilson
estira la música de los fémures para que podamos escucharla a nuestro ritmo
metabólico. Escuchamos el coro. ¿Cuántos ángeles caben sobre la punta de una
hoja de hierba, Walt?
Al golpe de Atropos, la Décima, parca tercera, conocemos
finalmente la duración particular de nuestra vida, la longitud del hilo que
puede cortarse por sus armónicos (específicos para cada alma) para entender sus
ciclos.
¿De qué color será la telaraña que el destino teje ahora sobre el telar del tiempo?
¿Será blanca o roja? No lo sabemos. Una pálida, trémula luz ilumina las partes urdidas.
James Frazer, La rama dorada.
Exactamente igual y totalmente diferente.
En un lado del mundo, sol, buena fortuna, ganas de salir brillando, todo ha cambiado.
En otro lado del mundo, todo sigue exactamente igual.
La Tierra sigue girando alrededor del sol, pasa por los mismos equinoccios y solsticios, pero el Sol también se ha movido. Cada uno se busca su bordado, su ejercicio espiritual para pasar el tiempo de la manera más espiritual posible. Y creativa
El viernes, 1 de noviembre, arrancamos con #50dibujos50dias, están tod@s invitad@s: https://www.facebook.com/events/1378809432362082/
Si todavía tienes dudas acerca del ejercicio espiritual, aquí hay datos (búsqueda).
Isis, ayudada por su hermana Nephtys, inventó el oficio de tejer. La acción de tejer, íntimamente ligada a la vida como la manifestación del mundo haciéndose, como la estructura y el movimiento del universo. Este tapiz sin embargo puede ser también un velo, un misterio, cuya repetición y perpetuación requiere una suprema inocencia. Por ello, sólo unas manos inocentes pueden ser iniciadas en este oficio. Estas manos iniciadas, detentarán pues a partir de ese momento, el secreto de la vida-muerte-resurrección. Donde una niña nos muestra que el Tapíz-laberinto que el ser humano recorre es la eterna re-creación (...) El Tapiz, y aún más, el sacrificio de nuestra niña hilandera, nos representa el eterno vínculo de lo humano con la totalidad del ser. El lamento de Ariadna, de Edgar Vidaurre
Dedicado a las varias arañitas...
No será tan inocente el trabajo de tejer, si Aracné, la araña, tiene su veneno... lo que, como cada vez, nos lleva de vuelta a Blancanieves.
Entre las lanas, vuelo y manos
someten el caos de las madejas
unen lo separado en una cosa sola.
La urdimbre es fija, la trama saltarina
se turba temblándome los dedos
al devaneo de mi alma susceptible.
El hilo enlaza este mundo con otro
y a todos los seres que toca entre sí:
sagrado y cotidiano se avecinan.
Los dioses urden la estructura invisible
que nos rige, tramoya: aliento
el hálito de Ariadna que nos guía
la entrada y salida del espanto:
inspiración, exhalación la mar
océano expansión, y luego contracción: jalea
avanza la medusa en superficie
de lo profundo al plancton primitivo.
La araña - Milena Sidorova
Cómo nos entretejemos, la gran metáfora. Sigue vigente. Me gusta muchísimo este hilar, trenzar y enREDar, a mis amigas, a mis amigos, a los ex-desconocidos, en un tejido en el que va intuyéndose el diseño en la alfombra, punto a punto. Bordar con los mismos temas. ¿Seguimos tejiendo junt@s? ¿Qué ha cambiado?
Recordando a los muertos
Tejer: orden y movimiento entre cielo y tierra
juego de entramado oral, texto y cestería
anterior al uso de la rueda.
El manto surge de mis manos, progresa casi solo:
marea que avanza, espuma de ola.
Lienzo fino, tramo mi espacio y el azar
de todas las historias.
Lo separado queda entrelazado, unido;
luego destejo y todo se aleja otra vez
y vuelvo a comenzar mi ficha
en cuarto creciente.
Tejer: meditación, urdir la propia vida
en el telar que rige los destinos.
(extracto de Memorial bajo la constelación de la araña